Cuando alguien habla de la contaminación del aire, nuestras mentes evocan imágenes de un espantoso humo negro flotando en los cielos. También pensamos en vehículos e industrias. ¡Lo que no nos damos cuenta es que la contaminación del aire nos afecta más cuando el aire al que nos referimos es el que circula dentro de nuestros hogares! 

Causas de la contaminación del aire en nuestros hogares

La Organización Mundial de la Salud señala que aproximadamente el 2,7 por ciento de todas las enfermedades del mundo son causadas por la contaminación del aire interior. Teniendo en cuenta el hecho de que podemos eliminar la contaminación interior de manera fácil, esta estadística es dolorosa. 

El conocimiento es poder, se dice. Así que aquí listamos cinco formas comunes en las que nuestros interiores se contaminan. Si podemos resolver estos cinco problemas, la contaminación interior puede reducirse en gran medida, si no eliminarse completamente

Materiales domésticos que liberan gases

Según la Agencia de Protección Ambiental, introducimos contaminantes en nuestros propios hogares a través de una serie de agentes liberadores, si podemos llamarlos así. Estos agentes de liberación varían desde chimeneas hasta productos químicos para cocinar en interiores y materiales de construcción como pintura, ciertas maderas prensadas y alfombras mojadas. Los artículos aparentemente “útiles” también pueden causar daño si tomáramos el consejo de un experto, ya que ciertos productos de aseo personal, agentes de limpieza domésticos, calentadores, acondicionadores de aire y deshumidificadores también pueden contribuir a la contaminación del aire.

Mascotas y plagas

No hay mucha diferencia entre las plagas y las mascotas cuando se trata de contaminantes interiores. Es fácil comprender que el moho y las bacterias causan y ayudan a la propagación de enfermedades, mientras que las cucarachas y los ácaros del polvo dejan un rastro de alérgenos que se quedan en el aire. Cada polvo o limpieza despierta estos alérgenos. Pero antes de culpar por completo a las plagas, debe tener en cuenta que incluso los perros y gatos dejan atrás este rastro mortal, más mortal de hecho, ya que sus alérgenos son más ligeros y, por lo tanto, ni siquiera se asientan. Esta gran cantidad de desechos causa alergias graves, ataques de asma y otros problemas pulmonares.

Humo del tabaco

Hay una broma sobre cómo un fumador empedernido respondió cuando se le recordó el hecho de que el 30% del humo de su cigarrillo fue consumido por una “víctima”. El fumador dijo: “¡Entonces será mejor que pagues por eso!” A menudo pagamos un precio muy alto por consumir humo de segunda mano. El humo permanece en el aire incluso después de que se apaga el cigarrillo y se estima que este humo empeora los síntomas del asma en al menos un millón de niños al año. Aparte de esto, provoca una lista de problemas respiratorios que requieren hospitalización y tratamiento en miles de niños. Los índices de cáncer de pulmón y enfermedades cardíacas entre los adultos se disparan con la presencia de un fumador que produce humo de segunda mano a un ritmo reducido.

Mala ventilación

Cuando la prevención falla, ¡la única solución es la cura! La ventilación adecuada es absolutamente esencial para deshacer el daño de la contaminación interior. La ventilación es una cuestión cuantitativa y cualitativa. Por ejemplo, una chimenea mal ventilada emite más hollín y monóxido de carbono y es el caso de un problema de ventilación cuantitativo mientras que un acondicionador de aire cuyo filtro no se cambia periódicamente, provocando así daños en la calidad del aire interior es un tema cualitativo. Una ventilación inadecuada puede resultar en la saturación de la atmósfera interior con contaminantes y contaminantes.

Entrada de contaminantes exteriores

La ventilación de las casas a través de ventanas, puertas y ventiladores también tiene una otra cara. ¡Lo que se siembra de recoge! La ventilación no solo se comporta como un escape de contaminantes sino también como una entrada. Incluso las pequeñas grietas en paredes, techos y suelos pueden provocar la entrada de una amplia gama de contaminantes sólidos, líquidos y gaseosos. Los ventiladores y otros sistemas de ventilación interior agitan estos contaminantes y, por lo tanto, aumentan el daño que causan. El polen, el humo externo, el polvo, los productos químicos y los microorganismos son algunos de los infiltrados infractores.

Ahora que ya conoces cinco causas de la mala calidad del aire de nuestros hogares, ¿Te animas a mejorarlo?

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